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| Plaza Mayor de Villanueva de los Infantes en 1926. Fotografía de Charles Alberty. |
Como en tantas ocasiones desde la década de 1880 los cotos del Campo de Montiel, principalmente La Fuenlabrada, propiedad del conde de Leyva, en las cercanías de Villahermosa, y Los Hoyuelos, en el término de Montiel, eran objeto de expediciones cinegéticas de varios días por la aristocracia madrileña. Ambos cotos eran menos extensos que el conocido y famoso coto de Mudela, sin embargo según los aficionados a la caza, la abundancia de perdices, la calidad de los ejemplares de tipo roja, y la orografía del terreno, les otorgaba un atractivo especial para este deporte. El coto de Los Hoyuelos fue arrendado para caza en diversas ocasiones por sus propietarios. En 1926 lo explotaba como cazadero el capitán Manuel González de Jonte y Corradi, exprofesor de los infantes, y amigo personal del rey, anfitrión de la cacería real que se celebró los días 30 de noviembre y 1 de diciembre de ese año.
El rey Alfonso XIII, acompañado del conde de Maceda, montero mayor de la casa real, del príncipe de Asturias, don Alfonso, el infante don Jaime, además de otros aristócratas y la escolta, llegaron desde Madrid a Manzanares en tren la tarde de 29 de noviembre. En la ciudad del Azuer se alojaron en la casa palacio de los marqueses de Salinas o casa Jonte donde residía Manuel González de Jonte, junto a su esposa Manuela Chacón, anfitriones de la visita y organizadores de la cacería regia.




